28/03/2016
Lejos de las famosas playas y el cinematográfico desierto de Tabernas, Almería esconde un tesoro de alta montaña, un balcón desde el que, como dijo el poeta Francisco Villaespesa, "se asoma España para ver, como en un sueño, las bellas costas de África". Hablamos de la Alpujarra almeriense, una comarca formada por 22 pueblos que se aferran valientes a las laderas de Sierra Nevada y la Sierra de Gádor, mirando hacia el fértil valle del río Andarax. Es un territorio de contrastes, donde el verdor de las vegas y el blanco de las casas rompen con la imagen preconcebida de la provincia. Aquí, la historia susurra en cada rincón, el agua canta en acequias milenarias y la naturaleza invita a ser descubierta sin prisas. Acompáñanos en este viaje para descubrir cuáles son los pueblos más bonitos de esta comarca única.

La Esencia de la Alpujarra: Un Legado Andalusí
Para entender la Alpujarra almeriense hay que viajar en el tiempo. Su identidad está profundamente marcada por el legado musulmán que perduró durante siglos. Esta herencia no es una pieza de museo, sino que está viva en la estructura de sus pueblos y en el paisaje agrícola que los rodea. Las calles estrechas, empinadas y a menudo laberínticas fueron diseñadas para proteger del sol y del viento. Un elemento arquitectónico singular son los "tinaos", pequeños pasadizos que conectan calles pasando por debajo de las viviendas, creando un juego de luces y sombras único.

Las casas, adaptadas perfectamente a la orografía, se construyen con materiales de la zona: pizarra para los tejados planos (terraos), madera de castaño para las vigas y muros encalados que, en muchos casos, conservan un color terroso original. Pero quizás el legado más importante es la gestión del agua. Un complejo sistema de acequias y canales, herencia directa de Al-Ándalus, sigue llevando el agua del deshielo de Sierra Nevada para regar huertas y campos, convirtiendo estas laderas en un oasis de vida. Fue en este entorno donde Boabdil, el último rey nazarí de Granada, encontró refugio en Laujar de Andarax antes de su exilio definitivo, un hecho que subraya la importancia histórica de la región.
Ruta por los 5 Pueblos Imprescindibles de la Alpujarra Almeriense
Aunque cada uno de los 22 municipios tiene su propio encanto, hemos seleccionado cinco que son paradas obligatorias para capturar la esencia de la comarca.
Laujar de Andarax: La Capital Histórica
Considerada el corazón y la capital de la Alpujarra almeriense, Laujar de Andarax es un pueblo monumental. Su joya es la Iglesia de la Encarnación, de imponentes dimensiones que le han valido el apodo de la "Catedral de la Alpujarra", con una fascinante mezcla de estilos mudéjar y barroco. Pasear por sus calles es descubrir los restos de la antigua Alcazaba árabe, imaginar la vida de Boabdil y refrescarse en alguna de sus 17 fuentes públicas. Su ubicación privilegiada en el Parque Natural de Sierra Nevada lo convierte en un punto de partida ideal para senderistas, con rutas tan emblemáticas como la que une el área recreativa El Nacimiento con la senda Los Cerecillos – El Encinar.
Bayárcal: El Techo de Almería
Justo en la frontera con la provincia de Granada, Bayárcal ostenta el título de ser el pueblo más alto de Almería. Esta altitud le confiere unas vistas panorámicas espectaculares, especialmente desde el mirador de la Era Felipe. Su estampa es la quintaesencia de la arquitectura alpujarreña: casitas blancas escalonadas en la ladera con sus característicos tejados de teja morisca. Bayárcal alberga también el encinar más importante de Andalucía, un santuario de biodiversidad que se puede explorar a través de rutas como la de los molinos o el tramo del GR-7 que conduce al puerto de la Ragua, un paraíso para los amantes de la naturaleza y la escalada.
Fondón: Señorío y Sabor
Rodeado de un mar de olivos y almendros, Fondón es un pueblo que respira tranquilidad y nobleza. Su Plaza Mayor, con la iglesia de San Andrés, es el lugar perfecto para sentir el pulso de la vida local. Fondón invita a un viaje por su pasado señorial a través de la ruta de las casas palaciegas de los siglos XVII al XIX, destacando la imponente Casa-Palacio de los Godoyas. Para los amantes del turismo activo, ofrece tres senderos homologados de diferente dificultad. Y para los del buen comer, es una parada obligada para degustar la gastronomía local y visitar la fábrica de cerveza artesanal Nevada.
Padules: El Cañón de Agua
El nombre de Padules, que significa "pequeñas lagunas", ya nos da una pista de su estrecha relación con el agua. Su casco antiguo es encantador, con la Iglesia de Santa María La Mayor y la Cruz de Humilladero, que conmemora la rebelión morisca. Pero la verdadera maravilla de Padules se encuentra a las afueras: los Canales de Padules. Reconocido como Monumento Natural, se trata de un impresionante cañón esculpido durante milenios por el río Andarax. Sus pozas de agua cristalina, cascadas y senderos acuáticos son un paraíso para refrescarse en verano y para la práctica de deportes de aventura.
Ohanes: Pionero Ecológico
Asomado al valle del Andarax desde la falda sur de Sierra Nevada, Ohanes tiene el honor de haber sido el primer municipio ecológico de Europa, desde 1999. Este compromiso con la sostenibilidad se respira en su ambiente. El corazón del pueblo es la plaza de Miguel Vizcaíno Márquez, donde se alza la iglesia de la Purísima Concepción. Un paseo por Ohanes es un descubrimiento constante de fuentes y pilares con encanto. A pocos kilómetros, el santuario de Tices ofrece no solo un lugar de peregrinación, sino también un mirador con vistas que cortan la respiración.

Tabla Comparativa de los Pueblos Destacados
| Pueblo | Atractivo Principal | Ideal para... |
|---|---|---|
| Laujar de Andarax | Historia (Alcazaba, Catedral) y Senderismo (Sierra Nevada) | Amantes de la historia y la cultura |
| Bayárcal | Vistas panorámicas y naturaleza (encinar) | Buscadores de paisajes y tranquilidad |
| Fondón | Casas señoriales y gastronomía | Turismo gastronómico y patrimonial |
| Padules | Canales del río Andarax (Monumento Natural) | Aventureros y amantes de la naturaleza acuática |
| Ohanes | Municipio ecológico y Santuario de Tices | Turismo sostenible y espiritual |
Sabores de la Alpujarra: Una Cocina Honesta y Contundente
La gastronomía de la Alpujarra almeriense es un reflejo de su paisaje y su historia: sencilla, sabrosa y muy ligada a los productos de la tierra. El rey indiscutible de la mesa es el Plato alpujarreño, una bomba calórica deliciosa que resume la cocina de la comarca: patatas a lo pobre, huevos fritos, lomo de orza, longaniza, morcilla y jamón serrano. Es el plato perfecto para reponer fuerzas tras una jornada de senderismo.
Además, no puedes irte sin probar las migas, las gachas y los potajes de legumbres. La carne, especialmente la de cerdo y cordero, se prepara a la brasa o en guisos contundentes. Los quesos artesanos de cabra y oveja son otra delicia, así como su repostería de herencia árabe, con los soplillos de almendra como protagonistas. Todo ello regado con los vinos de la tierra, cada vez más reconocidos, bajo las denominaciones "Laujar-Alpujarra" y "Ribera del Andarax".
Naturaleza en Estado Puro: Senderismo en la Alpujarra
Caminar por la Alpujarra es la mejor manera de conectar con su esencia. La red de senderos es extensa y variada, apta para todos los niveles. Aquí te destacamos algunas de las rutas más importantes:
- Gran Sendero de la Alpujarra (GR 142): Un recorrido de 144 km que une la Alpujarra granadina y almeriense, atravesando paisajes y pueblos de ensueño.
- Montaña del Sol o Sulayr (GR-240): La mayor ruta circular de España, con 300 km que abrazan todo el macizo de Sierra Nevada. Una aventura mayúscula para senderistas experimentados.
- Senderos locales: Cada pueblo ofrece sus propias rutas de pequeño recorrido (PR), como la Vereda de Alcozáyar (PR-A 17) o el Cordel de la Solana (PR-A 16) en Alboloduy, que permiten descubrir rincones secretos del Parque Natural.
- Ruta de los Canales de Padules (PR-A 360): Un sendero que recorre el espectacular cañón del río Andarax, ideal para hacer en familia, especialmente en los meses más cálidos.
Preguntas Frecuentes
¿Cuál es realmente el pueblo más bonito de la Alpujarra almeriense?
Elegir solo uno es imposible y muy subjetivo. Si buscas historia y servicios, Laujar de Andarax es una apuesta segura. Si prefieres paisajes de alta montaña y tranquilidad, Bayárcal te enamorará. Para una experiencia de naturaleza y aventura única, Padules y sus canales son incomparables. Lo mejor es que diseñes tu propia ruta y decidas cuál es tu favorito.
¿Cuál es la mejor época para visitar la comarca?
La primavera y el otoño son las estaciones ideales. Las temperaturas son suaves, perfectas para el senderismo, y el paisaje está en su máximo esplendor, con los cerezos en flor en primavera o los colores ocres del otoño. El verano puede ser caluroso, pero es perfecto para disfrutar de las zonas de baño como los Canales de Padules. El invierno ofrece la posibilidad de ver las cumbres de Sierra Nevada cubiertas de nieve, una estampa preciosa.
¿Es necesario el coche para moverse por la Alpujarra?
Sí, es altamente recomendable. El transporte público entre los pueblos es limitado. Disponer de un vehículo propio te dará la libertad de explorar a tu ritmo, acceder a los inicios de las rutas de senderismo y descubrir rincones que de otra manera serían inaccesibles.
La Alpujarra almeriense es, en definitiva, un destino que sorprende y atrapa. Es un viaje a una Andalucía diferente, más pausada y auténtica, donde cada pueblo, cada sendero y cada plato cuenta una historia. Un lugar para desconectar del ruido y conectar con la majestuosidad de la naturaleza y la profundidad de la historia.
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