07/04/2017
Imagínate despertar un día y decidir que tu objetivo en la vida es pisar cada una de las naciones que existen en el planeta. Para la mayoría, es una fantasía lejana. Para Nicolás Pasquali, un porteño de 33 años, se convirtió en una realidad tangible. Después de una travesía de ocho años que desafió fronteras, burocracias y peligros, se convirtió en el primer argentino en visitar los 196 países del mundo, un récord que culminó con el sello más difícil de obtener en su pasaporte: el de Corea del Norte.

La historia de Nicolás no es solo un recuento de destinos exóticos, sino un manual de perseverancia, planificación financiera y una pasión inquebrantable por descubrir el mundo en su totalidad. Desde las calles de mármol de Turkmenistán hasta los barrios flotantes de Nigeria, su viaje nos ofrece una perspectiva única sobre la diversidad, los contrastes y la humanidad que nos conecta a todos. Acompáñanos a desgranar esta increíble odisea.

- ¿Quién es Nicolás Pasquali? El Viajero Detrás del Récord
- El Secreto Financiero: ¿Cómo Pagó su Vuelta al Mundo?
- La Frontera Final: La Tensión de Ingresar a Corea del Norte
- Un Mundo de Extremos: El Ranking Personal de Nicolás
- El Veredicto Final: ¿Por Qué Argentina es el Mejor País del Mundo?
- Preguntas Frecuentes sobre el Viaje de Nicolás Pasquali
¿Quién es Nicolás Pasquali? El Viajero Detrás del Récord
Nacido y criado en el barrio de Belgrano, Buenos Aires, Nicolás Pasquali podría parecer un joven común. Graduado como Licenciado en Administración de Empresas, su camino parecía destinado a las oficinas y los balances financieros. Sin embargo, detrás de esa fachada se escondía un sueño monumental: recorrer el mundo entero. A diferencia de muchos viajeros que dependen de trabajos esporádicos para financiar sus aventuras, Nicolás diseñó un plan meticuloso que le permitiría dedicarse exclusivamente a viajar desde 2017.
Su definición de "todos los países" es más amplia que la oficial. Mientras la ONU reconoce 193 estados miembros, Nicolás incluyó en su lista al Vaticano, Palestina y Taiwán, este último reconocido por 14 países de la ONU. Esta rigurosidad en su conteo lo distingue y solidifica su hazaña como un logro sin precedentes para un argentino.
El Secreto Financiero: ¿Cómo Pagó su Vuelta al Mundo?
La pregunta que todos se hacen es: ¿cómo es posible viajar durante ocho años sin trabajar? La respuesta de Nicolás no es la lotería ni una herencia, sino una estrategia financiera brillante y mucha disciplina. Antes de comprar su primer pasaje, se dedicó a construir un capital inicial con un objetivo claro: vivir de las rentas que este generara.
“Armé un presupuesto coherente y calculé cuánta plata necesitaba para ponerla a trabajar y que me generara un X rendimiento mensual para vivir”, explica. Para alcanzar esa cifra mágica, que juntó a los 24 años, diversificó sus fuentes de ingreso de manera impresionante:
- Trabajó en un banco, aplicando sus conocimientos académicos.
- Dio clases de tenis durante los fines de semana.
- Manejó un Uber para generar ingresos extra.
- Vendió productos por internet, aprovechando el auge del e-commerce.
- Dictó clases particulares de finanzas y macroeconomía.
- Fue profesor en la universidad, compartiendo su experiencia.
Una vez acumulado el capital necesario, lo invirtió en el Mercado de Valores de Buenos Aires (Merval). Esta inversión se convirtió en su motor financiero, permitiéndole subsistir y moverse por el mundo sin la necesidad de buscar empleo en cada destino. Su historia es un testimonio de que con planificación y visión a largo plazo, los sueños más ambiciosos pueden financiarse.
La Frontera Final: La Tensión de Ingresar a Corea del Norte
El 20 de febrero de 2024, Nicolás cumplió su meta. El último país en su lista era, quizás, el más hermético y complejo de todos: Corea del Norte. El proceso para obtener el permiso de entrada le llevó más de un año de espera e incertidumbre. No es un destino al que se pueda llegar por cuenta propia; se necesita una agencia autorizada y un sponsor que garantice que el visitante no es un periodista o una amenaza para el régimen.
“Me revisaron todo, desde mis redes sociales hasta mis intenciones de viaje”, comenta Nicolás. La confirmación llegó de forma abrupta: el 15 de febrero recibió la noticia de que tenía solo 72 horas para usar el permiso. Sin pensarlo dos veces, corrió al aeropuerto de Ezeiza, compró un pasaje a China en ese mismo momento y voló para cruzar la frontera a tiempo. Una carrera contra el reloj que culminó con éxito.
Una vez dentro, la experiencia fue surrealista. Formó parte de uno de los primeros grupos de turistas occidentales en ingresar al país en cinco años. La desconexión con el exterior era total: no hay internet accesible para los visitantes. El itinerario, rígidamente organizado por el gobierno, incluía visitas a escuelas, fábricas y monumentos. Lo más impactante fue interactuar con niños de 12 años y preguntarles qué querían ser de grandes. La respuesta, escalofriante y uniforme: “Militar, para proteger a nuestro líder”.
El control era absoluto. Dos guías al frente del grupo y cuatro detrás, en todo momento. “Si te dicen que no camines, no caminas. Si te dicen que no saques fotos, no sacás fotos. No podés hacer preguntas incómodas”, explica. La sensación de aislamiento y la meticulosa sincronización de cada acto, como los cantos infantiles con proyecciones de misiles balísticos de fondo, dejaron una marca imborrable en su memoria.
Un Mundo de Extremos: El Ranking Personal de Nicolás
Haber visitado 196 países le da a Nicolás una perspectiva única para comparar y contrastar realidades. A continuación, un resumen de sus experiencias más extremas, desde lo más peligroso hasta lo más sorprendente.
El País Más Peligroso: Sudán
Para Nicolás, el lugar donde sintió que su vida corría un peligro real fue Sudán, un país sumido en una devastadora guerra civil desde 2023. El país estaba completamente cerrado al mundo. Tras un año de intentos fallidos para conseguir una visa, logró contactar a un grupo rebelde que controlaba una de las fronteras. La negociación fue tensa y se realizó a través de un intermediario que cruzaba la frontera en bicicleta para llevar y traer papeles. Le pidieron que llevara billetes nuevos, emitidos después de 2017, una muestra de la desconexión económica del país. Una vez dentro, fue escoltado por militares armados. “No tenía señal y si me pasaba algo, nadie se iba a enterar”, relata. La sensación constante de que su vida tenía un precio fue abrumadora: “Sabía que, por la cantidad correcta, podían venderme”.
El País Más Exótico: Turkmenistán
“Turkmenistán es otro planeta”, afirma Nicolás. Su capital, Ashgabat, ostenta varios récords Guinness por su arquitectura fastuosa, con todos sus edificios recubiertos de mármol blanco. Las reglas son tan extrañas como la ciudad: los autos deben ser de color blanco, no hay Wi-Fi público y las redes sociales están bloqueadas. Lo más inquietante era la ausencia de gente en las calles, creando una atmósfera de ciudad fantasma. Uno de los puntos culminantes de su visita fue la “Puerta del Infierno”, un cráter de gas que arde ininterrumpidamente desde 1971 en medio del desierto. Un espectáculo surrealista en un país donde hasta la barba está prohibida para los hombres menores de 40 años.
El País Más Sorprendente: Siria
En Occidente, Siria es sinónimo de guerra y destrucción. Sin embargo, para Nicolás fue “la gran revelación”. Encontró una hospitalidad desbordante y una de las mejores gastronomías que ha probado. Lo más curioso fue el vínculo cultural con Argentina. Al mencionar su nacionalidad, la gente no hablaba de Messi o Maradona, sino de Carlos Menem, el expresidente de origen sirio. Otra sorpresa fue encontrar el mate, que los sirios consideran una bebida propia, llevada por inmigrantes que retornaron desde Argentina después de la Segunda Guerra Mundial. A pesar de los prejuicios, Nicolás afirma haberse sentido más seguro allí que en algunas ciudades europeas.
El País con Mayor Pobreza: Nigeria
El impacto más duro de la pobreza lo vivió en Mekoko, un barrio flotante en Nigeria. “Es una de las zonas más pobres y peligrosas del mundo”, describe. Navegando en un bote de madera, fue testigo de imágenes desoladoras: niños desnutridos, familias viviendo en condiciones infrahumanas y una lucha constante por conseguir agua potable. “Vi nenes sosteniéndose la cabeza por desnutrición... son imágenes que no se olvidan”.
Tabla Comparativa de Destinos
Para visualizar mejor sus impresiones, aquí tienes una tabla resumen de su particular ranking mundial:
| Categoría | País Elegido | Razón Principal |
|---|---|---|
| Mejor país para vivir | Argentina | Identidad, cultura, paisajes y el sentimiento de pertenencia. |
| Más sorprendente | Siria | Hospitalidad increíble y lazos culturales inesperados. |
| Más peligroso | Sudán | Guerra civil activa, negociación con rebeldes y riesgo constante. |
| Más exótico | Turkmenistán | Arquitectura surrealista, reglas extrañas y aislamiento total. |
| Mayor impacto por la pobreza | Nigeria | Las condiciones extremas de vida en el barrio flotante de Mekoko. |
| Más amigable | Francia | Visitado 32 veces, cultivó grandes amistades y aprecia su cultura. |
| Que no vale la pena visitar | Suasilandia (Esuatini) | Pocos atractivos turísticos en comparación con países vecinos. |
El Veredicto Final: ¿Por Qué Argentina es el Mejor País del Mundo?
Después de haberlo visto todo, la conclusión de Nicolás puede sorprender a muchos: “Argentina, sin dudas”. Para él, nuestro país es el número uno. “Tenemos identidad, cultura, gastronomía, deportes y paisajes naturales únicos. A pesar de los problemas económicos, seguimos destacándonos en el mundo”, afirma con convicción. Resalta el carácter pasional y el orgullo de ser argentino, algo que no encontró con la misma intensidad en otros lugares.
Además, destaca ventajas prácticas como el idioma español y la fortaleza de nuestro pasaporte, que se ubica en el puesto 11 del ranking mundial y permite el acceso sin visa a muchísimos países. Viajar le dio una nueva perspectiva: “Cuando vivís en Argentina, te acostumbrás a todo y creés que en otros países todo es perfecto. Pero la verdad es que no. Hay países en guerra, países donde la gente no tiene ni agua... Y ahí te das cuenta de que Argentina, con todos sus problemas, sigue siendo una joya”.
Preguntas Frecuentes sobre el Viaje de Nicolás Pasquali
- ¿Cuántos países visitó Nicolás Pasquali exactamente?
- Nicolás visitó un total de 196 países. Este número incluye los 193 estados miembros de la ONU, más Palestina, el Vaticano y Taiwán, para tener un listado más completo y exhaustivo.
- ¿Cómo se financió para viajar durante 8 años sin trabajar?
- Antes de iniciar su viaje, trabajó en múltiples empleos para juntar un capital inicial. Luego, invirtió ese dinero en el Mercado de Valores de Buenos Aires (Merval), viviendo de los rendimientos mensuales que le generaba su inversión.
- ¿Cuál fue el país más difícil de visitar y por qué?
- Corea del Norte fue extremadamente difícil por la burocracia y el hermetismo, requiriendo más de un año de espera. Sin embargo, en términos de peligro físico y real, Sudán fue el más desafiante, ya que tuvo que negociar su entrada con un grupo rebelde en medio de una guerra civil.
- ¿Qué planes tiene para el futuro?
- Ahora que ha completado su hazaña, a Nicolás le gustaría crear un documental con todo el material que ha recopilado durante sus viajes o tener una columna de viajes en televisión para compartir sus experiencias con una audiencia más amplia.
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