01/10/2020
La elección de las ventanas para una vivienda es una de las decisiones más importantes durante una reforma o construcción. No solo afectan la estética, sino también el confort, la seguridad y la eficiencia energética del hogar. Una de las dudas más recurrentes es si optar por ventanas correderas o practicables (abatibles). Aunque a primera vista la elección pueda parecer sencilla, son muchos los factores que influyen, como el tamaño de la estancia, el uso que se le dará a la ventana, las necesidades de aislamiento o el mobiliario cercano. No existe una respuesta única; la mejor ventana para el salón puede no ser la ideal para la cocina. Por ello, es fundamental conocer en profundidad las características de cada sistema para tomar una decisión informada.

¿Qué es Exactamente una Ventana Corredera?
Una ventana corredera, también conocida como deslizable, es aquella cuyas hojas se desplazan horizontalmente sobre uno o más carriles o guías integradas en el marco. A diferencia de las ventanas practicables, que pivotan sobre bisagras para abrirse hacia adentro o hacia afuera, las hojas de una corredera se deslizan una sobre la otra. Este movimiento se facilita mediante un sistema de rodamientos o ruedas que garantizan un desplazamiento suave. La principal consecuencia de este diseño es que nunca es posible abrir el 100% del hueco de la ventana, ya que una de las hojas siempre permanecerá cubriendo una parte del vano.

Ventajas Principales de las Ventanas Correderas
A pesar de que en los últimos años han sido superadas en prestaciones por otros sistemas, las ventanas correderas siguen teniendo un lugar en el mercado gracias a una serie de ventajas muy concretas.
1. Optimización Máxima del Espacio
Sin duda, su mayor beneficio. Al deslizarse las hojas sobre su propio marco, no invaden ni un solo centímetro del espacio interior o exterior de la estancia. Esto las convierte en la solución perfecta para habitaciones pequeñas, balcones estrechos, cocinas donde la ventana queda sobre la encimera o en cualquier lugar donde haya muebles, cortinas o zonas de paso cercanas que pudieran obstaculizar la apertura de una hoja abatible. Se elimina por completo el riesgo de golpes accidentales con una hoja abierta.
2. Mayor Superficie Acristalada y Luminosidad
Generalmente, los sistemas correderos son estructuralmente más sencillos que los practicables. Esto permite que los perfiles de aluminio o PVC utilizados para el marco y las hojas sean más delgados y minimalistas. Como resultado, para un mismo tamaño de hueco, una ventana corredera ofrece una mayor superficie de vidrio. Esta característica maximiza la entrada de luz natural, haciendo que las estancias parezcan más amplias, luminosas y acogedoras.
3. Solución Ideal para Grandes Huecos y Puertas
Donde las ventanas correderas realmente brillan es en su aplicación como puertas de acceso a terrazas, patios o jardines. Permiten cubrir grandes dimensiones con hojas de gran tamaño que se deslizan sin esfuerzo. Una puerta practicable de gran anchura sería inviable, ya que la hoja ocuparía un enorme espacio al abrirse y ejercería una tensión excesiva sobre las bisagras. Los sistemas correderos, y especialmente los elevables, están diseñados para soportar grandes pesos y ofrecer aperturas panorámicas.
4. Coste Generalmente Más Económico
Debido a la simplicidad de sus perfiles y a la menor complejidad de sus herrajes en comparación con los sistemas oscilobatientes, las ventanas correderas suelen tener un precio más competitivo. Históricamente, esto las convirtió en la opción más popular en España, especialmente en construcciones con presupuestos ajustados. Sin embargo, es crucial tener cuidado con ofertas excesivamente baratas, ya que a menudo se corresponden con sistemas de muy baja calidad y prestaciones deficientes que hoy en día están siendo reemplazados masivamente.
Inconvenientes a Considerar de las Ventanas Correderas
Es en el apartado de las desventajas donde las ventanas correderas tradicionales muestran sus mayores debilidades, especialmente en lo que respecta al confort y la eficiencia.
1. Aislamiento Térmico y Acústico Inferior
Este es su punto más débil. El sistema de cierre de una ventana corredera estándar se basa en el contacto de unas felpas o cepillos entre la hoja y el marco. Este sistema no es hermético, lo que provoca filtraciones de aire inevitables. Estas filtraciones reducen drásticamente la capacidad de aislamiento térmico, provocando pérdidas de calor en invierno y de frío en verano, lo que se traduce en un mayor gasto energético. De igual manera, cualquier pequeña rendija es un punto de entrada para el ruido exterior, por lo que su aislamiento acústico es notablemente inferior al de un sistema practicable, cuyo cierre a presión con juntas de goma crea un sellado hermético.
2. Dificultades en la Limpieza y Seguridad
La limpieza de una ventana corredera puede ser una tarea complicada y, en ocasiones, peligrosa. Si bien la cara interior del cristal es fácil de limpiar, acceder a la cara exterior de la hoja que queda detrás puede ser imposible desde el interior, especialmente en pisos altos. La única solución suele ser desmontar la hoja del carril, una operación que puede ser pesada y no apta para todos los usuarios. Esta dificultad ha llevado a que, en obra nueva, su instalación por encima de ciertas alturas esté limitada por normativa de seguridad.
3. Apertura Limitada del Hueco
Como se mencionó anteriormente, es imposible abrir la totalidad del vano. En una ventana corredera de dos hojas, la apertura máxima será siempre del 50%. En una de tres hojas sobre tres carriles, se puede llegar a un 66%. Esta limitación puede ser un inconveniente si se busca la máxima ventilación posible en un momento dado.
4. Mantenimiento de los Carriles
Los carriles inferiores del marco tienden a acumular polvo, tierra y otros residuos con facilidad. Esta suciedad, si no se limpia con regularidad, puede obstruir los rodamientos y dificultar el deslizamiento suave de las hojas, llegando incluso a dañar el mecanismo a largo plazo.
Tabla Comparativa: Ventana Corredera vs. Ventana Practicable
| Característica | Ventana Corredera | Ventana Practicable (Oscilobatiente) |
|---|---|---|
| Aislamiento Térmico/Acústico | Bajo - Medio | Alto - Muy Alto |
| Aprovechamiento del Espacio | Excelente (no invade espacio) | Regular (la hoja ocupa espacio al abrir) |
| Porcentaje de Apertura | 50% (en 2 hojas) | 100% |
| Facilidad de Limpieza | Complicada (cara exterior) | Muy Fácil (desde el interior) |
| Coste | Más Económico | Más Elevado |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Existen ventanas correderas con buen aislamiento?
Sí. La tecnología ha avanzado mucho. Los sistemas modernos como las correderas elevables o las osciloparalelas ofrecen un rendimiento muy superior a las tradicionales. Las correderas elevables, al cerrar, descienden y comprimen las juntas, logrando un nivel de estanqueidad muy alto, similar al de una practicable. Las osciloparalelas son un híbrido: la hoja primero se separa del marco y luego se desliza, permitiendo un cierre a presión totalmente hermético.
¿Cuál es la mejor opción para mi casa?
Como regla general, para dormitorios, salones y cualquier estancia donde el aislamiento térmico y acústico sea una prioridad, la ventana practicable oscilobatiente es la opción superior. La posición oscilobatiente permite ventilar de forma segura sin necesidad de abrir la hoja por completo. Reserva la ventana corredera para puertas de terraza, cocinas con limitaciones de espacio o estancias secundarias donde el confort no sea tan crítico. Lo ideal es siempre consultar con un profesional que evalúe cada hueco de forma individual.
¿Son seguras las ventanas correderas?
Los modelos más antiguos y básicos son más vulnerables, ya que las hojas pueden ser forzadas y sacadas del carril con relativa facilidad. Sin embargo, las ventanas correderas modernas incorporan múltiples puntos de cierre, herrajes de seguridad y vidrios laminados que aumentan significativamente su resistencia ante intentos de robo, equiparándose a otros sistemas.
Conclusión: ¿Corredera o Practicable?
La elección final dependerá de un equilibrio entre tus prioridades y las características de tu vivienda. Si tu máxima preocupación es el espacio y buscas una solución para un gran ventanal con salida a una terraza, un sistema corredero moderno y de calidad es, sin duda, la mejor elección. Sin embargo, si priorizas el máximo aislamiento, el confort térmico y acústico, la facilidad de limpieza y la eficiencia energética en las ventanas de tus estancias principales, la balanza se inclina claramente hacia los sistemas practicables u oscilobatientes. Analiza cada hueco, valora tus necesidades y no dudes en invertir en un sistema de calidad; tus facturas energéticas y tu confort te lo agradecerán a largo plazo.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Ventanas Correderas: Ventajas y Desventajas puedes visitar la categoría Casas Rodantes.
