30/03/2020
Llega el cambio de estación o simplemente es momento de darle una limpieza profunda a nuestra ropa de cama, y con ello surge la gran pregunta: ¿cómo lavar edredones y cobijas sin estropearlos? Estas prendas voluminosas pueden parecer una tarea intimidante, generando dudas sobre si nuestra lavadora es la adecuada o si terminarán dañados. La buena noticia es que, con la información y el equipo correctos, puedes lograr resultados profesionales en la comodidad de tu hogar. Esta guía completa te llevará paso a paso a través del proceso, desde la preparación hasta el secado, asegurando que tus edredones queden limpios, frescos y esponjosos.

El primer paso crucial: ¿Qué capacidad de lavadora necesito?
La pregunta más importante antes de empezar es sobre la capacidad de la lavadora. Un edredón necesita espacio suficiente para moverse libremente dentro del tambor, permitir que el agua y el detergente penetren en todas sus fibras y enjuagarse correctamente. Si la prenda está demasiado apretada, la limpieza será deficiente y, peor aún, podrías forzar el motor de tu lavadora y dañar tanto el electrodoméstico como el edredón.
Para lavar edredones de manera segura y efectiva, se recomienda una lavadora con una capacidad mínima de 18 kilogramos. Esta capacidad es ideal para edredones de tamaño matrimonial, queen o incluso algunos king size ligeros. Si intentas lavar una prenda tan grande en una máquina más pequeña, el relleno podría apelmazarse y el lavado no será uniforme.
Tabla de referencia: Capacidad vs. Tamaño del Edredón
| Tamaño del Edredón | Capacidad Mínima Recomendada |
|---|---|
| Individual / Twin | 15 kg |
| Matrimonial / Doble | 18 kg |
| Queen Size | 18 - 20 kg |
| King Size | 20 kg o más |
Si tu edredón es extremadamente grueso (más de 1 cm de grosor) o tiene un relleno delicado como plumas de ganso, es mejor considerar llevarlo a una lavandería profesional, ya que sus máquinas industriales están diseñadas para manejar este tipo de prendas sin riesgo.
Preparación antes del lavado: Pasos que marcan la diferencia
Antes de introducir tu cobija o edredón en la lavadora, unos simples pasos de preparación pueden mejorar enormemente el resultado final.
- Revisa la etiqueta de cuidado: Es la regla de oro. La etiqueta del fabricante contiene instrucciones específicas sobre la temperatura del agua, el tipo de ciclo y las recomendaciones de secado. Ignorarla es el camino más rápido para arruinar tu prenda.
- Ventila la prenda: Si es posible, cuelga el edredón al aire libre o cerca de una ventana abierta durante un par de horas. Esto ayuda a eliminar olores acumulados, ácaros y humedad, refrescando las fibras antes del lavado.
- Trata las manchas previamente: Inspecciona el edredón en busca de manchas específicas. Aplica un quitamanchas suave directamente sobre el área afectada y déjalo actuar según las instrucciones del producto antes de iniciar el lavado general.
Guía paso a paso para un lavado perfecto
Una vez que has confirmado que tu lavadora tiene la capacidad adecuada y has preparado tu prenda, sigue estos pasos para un lavado exitoso.
1. Carga equilibrada en el tambor
Introduce el edredón en la lavadora de manera uniforme y suelta. No lo compactes ni lo enrolles en una bola. Distribúyelo alrededor del agitador (en lavadoras de carga superior) o de manera circular en el tambor (en lavadoras de carga frontal). Una carga equilibrada es fundamental para evitar que la lavadora vibre excesivamente o se detenga a mitad del ciclo.
2. Usa el detergente adecuado y con moderación
El detergente líquido es la mejor opción para prendas voluminosas como edredones. Se disuelve completamente incluso en agua fría y es menos propenso a dejar residuos blancos en la tela. Usa solo la cantidad recomendada por el fabricante del detergente; usar demasiado puede dejar la prenda tiesa y requerir múltiples enjuagues para eliminarlo por completo.
3. Configura el ciclo de lavado ideal
La configuración correcta es clave para limpiar sin dañar. Olvídate de los ciclos rápidos o de ropa normal. Aquí están los ajustes recomendados:
- Tipo de ciclo: Selecciona el programa para “Edredones”, “Ropa Voluminosa” o, en su defecto, un ciclo delicado. Estos programas utilizan movimientos suaves y más agua para proteger las fibras y el relleno.
- Temperatura del agua: El agua fría (20-30 °C) es la opción más segura para la mayoría de los edredones, especialmente los de colores vivos o rellenos sintéticos. El agua tibia (hasta 40 °C) puede usarse para edredones de algodón con suciedad moderada. Evita el agua caliente a menos que la etiqueta lo indique explícitamente.
- Velocidad de centrifugado: Configura el centrifugado a bajas revoluciones (máximo 600-800 RPM). Una velocidad alta puede comprimir y apelmazar el relleno, arruinando la esponjosidad del edredón.
- Enjuague extra: Activa siempre la función de enjuague adicional. Esto asegura que todo el detergente sea eliminado, lo cual es crucial para evitar irritaciones en la piel y mantener la suavidad de la tela.
El secado: La fase final para un resultado impecable
Un lavado perfecto puede arruinarse con un mal secado. Un secado completo es esencial para prevenir la formación de moho y malos olores.
- Secado al aire libre: Es el método ideal. Cuelga el edredón en un tendedero resistente, preferiblemente al sol. La luz solar es un desinfectante natural. Asegúrate de rotarlo y darle la vuelta cada pocas horas para que se seque de manera uniforme por ambos lados y el interior del relleno.
- Secado en secadora: Si la etiqueta lo permite, puedes usar una secadora. Utiliza una temperatura baja o el ciclo de “secado al aire”. Introduce un par de pelotas de tenis limpias (envueltas en calcetines para no manchar) o bolas de secado de lana. Estas ayudarán a golpear suavemente el edredón, redistribuyendo el relleno y devolviéndole su esponjosidad. Detén el ciclo cada 30 minutos para sacar el edredón, sacudirlo y asegurarte de que se esté secando de manera uniforme.
Preguntas Frecuentes sobre el lavado de edredones
¿Puedo lavar un edredón de plumas en casa?
Es muy riesgoso. El relleno de plumas es extremadamente delicado y puede apelmazarse o dañarse con el movimiento y el peso del agua en una lavadora doméstica. Para los edredones de plumas, la limpieza en seco profesional es la opción más segura.
¿Con qué frecuencia debo lavar mis edredones y cobijas?
Generalmente, se recomienda lavarlos de 2 a 4 veces al año, o con el cambio de cada estación. Sin embargo, si tienes mascotas, alergias o si se ha derramado algo sobre ellos, deberás lavarlos con mayor frecuencia.
Mi edredón huele a humedad después de lavarlo, ¿qué hago?
Un olor a humedad es señal inequívoca de que no se secó por completo. Si usaste secadora, vuelve a meterlo en un ciclo de baja temperatura. Si lo secaste al aire, déjalo al sol un día más. El sol es excelente para eliminar la humedad residual y los olores.
¿Qué errores debo evitar?
Los errores más comunes son: sobrecargar la lavadora, usar ciclos con centrifugado muy rápido, excederse con el detergente y guardar la prenda sin que esté 100% seca. Evitar estos puntos te garantizará una larga vida útil para tus edredones y tu lavadora.
Lavar tus edredones en casa ya no tiene por qué ser una fuente de estrés. Conociendo la capacidad necesaria de tu lavadora y siguiendo estos consejos detallados, podrás mantener tu ropa de cama fresca, limpia y en perfectas condiciones, lista para brindarte el mejor descanso.
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