09/02/2016
Muchos se preguntan sobre el origen y la marca detrás de uno de los vehículos más icónicos y queridos de la industria argentina: el Rastrojero. La respuesta es tan fascinante como el vehículo mismo. El Rastrojero no nació de un gigante automotriz internacional, sino del ingenio y la necesidad de una empresa estatal. La marca que dio vida a este legendario utilitario fue IME (Industrias Mecánicas del Estado), una entidad que simbolizó un período de fuerte impulso a la industria nacional en Argentina. Su historia es un viaje a través de la innovación, la resiliencia y los vaivenes políticos de un país, una crónica que va mucho más allá de la simple fabricación de una camioneta.

Este vehículo, que se convirtió en el fiel compañero de trabajadores del campo y la ciudad, tiene sus raíces en una solución creativa para un problema inesperado: un lote de tractores defectuosos. A partir de allí, se forjó una leyenda que dominó el mercado de las camionetas diésel y que, incluso hoy, décadas después de su desaparición, sigue viva en el corazón de los argentinos y en proyectos que buscan traerlo de vuelta al futuro.

- El Origen Inesperado: De Tractores a Utilitarios
- La Primera Generación (1952-1967): La Consolidación del Diésel
- La Segunda Generación (1969-1979): Modernidad y Liderazgo de Mercado
- El Final Abrupto y los Proyectos Inconclusos
- Intentos de Resurrección y el Futuro Eléctrico
- Preguntas Frecuentes sobre el Rastrojero
El Origen Inesperado: De Tractores a Utilitarios
La historia del Rastrojero comienza en 1952, bajo la presidencia de Juan Domingo Perón, una época de fomento a la industria local. El Estado argentino había adquirido una partida de tractores norteamericanos Empire que, debido a un error de diseño, resultaron inútiles para las tareas agrícolas. En lugar de desecharlos, un grupo de visionarios ingenieros y técnicos de IME decidió darles una segunda vida. Desmontaron estos tractores y utilizaron sus componentes, principalmente sus motores nafteros Willys Overland de 2.2 litros, para crear algo completamente nuevo.
El primer prototipo era la definición de rusticidad. Montado sobre un chasis que recordaba a los viejos Ford de 1937, presentaba una cabina con reminiscencias de las cupés americanas y una sencilla caja de carga de madera con capacidad para media tonelada. No era un vehículo de lujo, ni pretendía serlo. Su propósito era claro: ser una herramienta de trabajo fiable, económica y robusta, capaz de enfrentarse a los duros caminos rurales de Argentina. Y cumplió su cometido con creces.
La Primera Generación (1952-1967): La Consolidación del Diésel
El éxito inicial del Rastrojero naftero fue inmediato, y la demanda superó todas las expectativas. Sin embargo, el stock de motores Willys era limitado. Esta necesidad impulsó la evolución más importante del modelo. En 1954, IME tomó una decisión estratégica que marcaría para siempre al Rastrojero: lo equipó con un motor diésel.
El motor elegido fue el Borgward D4M de 1.8 litros y 42 HP, fabricado en Argentina bajo licencia. Esta versión, conocida como el "Rastrojero Diésel", se convirtió en un fenómeno de ventas, superando las 26,000 unidades producidas. Su increíble economía de combustible, su robustez y su bajo mantenimiento lo hicieron el favorito indiscutido del campo argentino. Durante esta era, existieron diversas variantes:
- Rastrojero Willys (1952-1954): El modelo original con motor a gasolina.
- Diésel NP62 (1954-1965): La popular versión diésel con caja de carga de madera.
- Diésel NP66 (1965-1969): Una evolución con caja de carga metálica y mejoras en la potencia del motor Borgward (52 HP).
- Diésel NP66 Doble Cabina: Una versión más versátil para transportar tanto carga como pasajeros.
Comparativa de Motores - Primera Generación
| Característica | Motor Willys-Overland | Motor Borgward D4M | Motor Borgward D301 |
|---|---|---|---|
| Período | 1952-1954 | 1954-1965 | 1965-1969 |
| Tipo de Combustible | Gasolina (Nafta) | Diésel (GasOil) | Diésel (GasOil) |
| Cilindrada | 2199 cm³ | 1758 cm³ | 1797 cm³ |
| Potencia | 65 HP @ 4000 rpm | 42 HP @ 3400 rpm | 52 HP @ 4000 rpm |
| Velocidades | 3 | 4 | 4 |
La Segunda Generación (1969-1979): Modernidad y Liderazgo de Mercado
Hacia finales de la década de 1960, el diseño original del Rastrojero comenzaba a verse anticuado. En 1968, IME lanzó una segunda generación con un rediseño total que lo puso a la par de las camionetas más modernas de la época. La nueva carrocería, fabricada completamente en acero, integraba la cabina y la caja en un solo cuerpo, dándole un aspecto mucho más robusto y estilizado. El frontal abandonó las curvas por líneas más rectas y agresivas.
La mecánica también se actualizó. Se adoptó el motor diésel Indenor XD 4.88, de origen francés, que ofrecía 60 HP y un rendimiento excepcional. A pesar de los intentos de sabotaje y las presiones políticas para detener su producción, la dedicación de los ingenieros y obreros de IME mantuvo al Rastrojero en la línea de montaje. Durante esta década, no solo se consolidó como líder del mercado, sino que también diversificó su oferta con variantes como furgones, ambulancias y el notable Rastrojero Conosur, un sedán diseñado específicamente para flotas de taxis, cuya fabricación se encargó a carroceros externos como BernaMetal.
El Final Abrupto y los Proyectos Inconclusos
En su apogeo, controlando casi el 80% del mercado de camionetas diésel en Argentina, el destino del Rastrojero dio un giro dramático. En 1979, la dictadura cívico-militar, a través de las políticas económicas de su ministro José Alfredo Martínez de Hoz, decidió liquidar la empresa estatal IME. El 22 de mayo de 1979, la producción del Rastrojero cesó abruptamente, poniendo fin a una era de la industria nacional.
La decisión fue incomprensible desde un punto de vista comercial. Justo en ese momento, IME estaba en tratativas avanzadas con Peugeot para desarrollar una nueva generación del Rastrojero, con un prototipo ya en pruebas en Francia. Además, se estaba desarrollando un prototipo de Rastrojero con doble tracción para el Ejército Argentino. Todos estos proyectos innovadores quedaron truncos, y Argentina tuvo que indemnizar a Peugeot por la cancelación del acuerdo. El cierre de IME no solo significó el fin de un vehículo, sino también la pérdida de un valioso capital humano y tecnológico.
Intentos de Resurrección y el Futuro Eléctrico
Tras el cierre de IME, hubo intentos de mantener vivo al Rastrojero. La empresa Lo Giudice-Pace adquirió el stock remanente y ensambló algunas unidades. Años más tarde, en 1989, la empresa sanjuanina Imetal S.A. lanzó el "Ranquel", una versión modernizada del Rastrojero. Sin embargo, no pudo competir con la recién llegada Peugeot 504 diésel y su producción fue efímera.
Pero la leyenda del Rastrojero es demasiado fuerte para desaparecer. En los últimos años, ha surgido un nuevo y emocionante capítulo. El empresario Carlos Ptaschne adquirió los derechos de la marca con una visión audaz: revivir al Rastrojero como un vehículo eléctrico del siglo XXI. El proyecto, previsto para iniciar su producción alrededor de 2025, contempla un utilitario con una autonomía de hasta 400 kilómetros, capacidad de carga de una tonelada y un diseño que honra su legado pero mira hacia un futuro sostenible. El Rastrojero, nacido de motores a combustión de la posguerra, podría renacer como un símbolo de la nueva era de la movilidad eléctrica.
Preguntas Frecuentes sobre el Rastrojero
¿Qué marca era el Rastrojero?
El Rastrojero no era una marca independiente, sino un modelo de vehículo producido por la empresa estatal argentina IME (Industrias Mecánicas del Estado), que anteriormente se conoció como IAME (Industrias Aeronáuticas y Mecánicas del Estado).
¿Por qué se dejó de fabricar?
Su producción fue suspendida en 1979 por una decisión del gobierno militar de la época, que ordenó el cierre y la liquidación de la empresa estatal IME, a pesar de que el Rastrojero era un éxito comercial y líder absoluto de su segmento en el mercado.
¿Cuál fue el motor más famoso del Rastrojero?
Sin duda, el motor más icónico y popular fue el Borgward diésel, que equipó a la primera generación desde 1954. Su fiabilidad, durabilidad y bajo consumo lo convirtieron en una leyenda entre los usuarios.
¿Existió un Rastrojero que no fuera una camioneta?
Sí. Además de las clásicas pick-ups, furgones y ambulancias, existió el Rastrojero Conosur, un modelo sedán de cuatro puertas basado en la segunda generación que fue diseñado y utilizado mayormente como taxi.
¿Se volverá a fabricar el Rastrojero?
Existe un proyecto muy avanzado para relanzar la marca con un nuevo modelo de Rastrojero 100% eléctrico. El plan es comenzar la producción en los próximos años, adaptando el espíritu de trabajo y durabilidad del vehículo original a las tecnologías del futuro.
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